sábado, 26 de marzo de 2016

#6

http://www.20minutos.es/noticia/2706062/0/atentado-suicida/estadio-futbol/bagdad-irak/

Me da rabia.

Que no lo pongan en la televisión no significa que no esté pasando.
La gente no se da cuenta.
Y me da mucha, mucha rabia.
Sólo importamos nosotros.
Sólo duele cuando matan a uno de nosotros.

Me da rabia pensar que podríamos haber nacido allí, y que nuestras muertes podrían pasar desapercibidas, no significar nada. Y la gente no se da cuenta. De que podríamos ser nosotros, que la gente podría no darle importancia a nuestras muertes, pero cuando se toca a Europa ya sí que duele.

Y nos sentimos con suerte y nos limitamos a mirar. A mirar con miedo. Pero no con pena porque nos da igual. Porque sólo nos duele cuando es EEUU, Francia, Bruselas, España. Sólo nos duele cuando nos toca.

Sólo nos duele porque lo dice la tele.

jueves, 24 de marzo de 2016

#5

En estos últimos días he visto llorar a mi madre más que nunca.

MARTES

Bruselas. Cuánto dolor, cuánta sangre, cuánta rabia.
Motivos ininteligibles que causan consecuencias de muerte.
Pero no, no somos tan hipócritas. Esto pasa todos los días, en Siria, Palestina, Turquía.
Y nadie llora.
Nadie lo saca por la tele.
Nadie llora por esos refugiados que huyen cada día de toda esta masacre.
Nadie llora.
Pero mi madre sí.

Pero mi madre llora por su hijo.
Por mi hermano.
Que se marchó hace 4 años a Bruselas, a buscar una vida mejor, porque el país que le había dado cobijo durante 24 años no era capaz de proporcionársela.
Mi madre llora por tanto dolor, por el no saber donde está. Mi madre llora porque no le dejan salir de casa, no le dejan ir a trabajar. Mi madre llora porque no le dejan salir por si vuelven a atentar.
Y mi madre ve la televisión. Y repetición de muerte, repetición de masacre, repetición de tortura.
Y mi madre llora.
Porque piensa que le podría pasar a él.
Y mi madre llora.
Porque piensa que le puede pasar a él.
Mi madre llora porque no sabe cuándo lo pueda volver a ver.
Dicen que mañana abrirán los aeropuertos.

MIÉRCOLES

Mi madre sigue llorando.
En la tele dicen que hoy y mañana permanecerán los aeropuertos cerrados.
Ha desecho las camas que tenía preparadas para mi hermano y su novia.
Ha perdido la esperanza que le quedaba por verlo.
Yo le dije que la esperanza es lo último que se pierde, pero no me escuchó.
Mi madre guarda los regalos, congela los pasteles. Se da por vencida.
Por la calle todos le preguntan '¿Y tú hijo? ¿Y tú hijo? ¿Está bien? ¿Va a poder venir al final? ¿Cuánto llevas sin verlo?'.
Y ella se desmorona.
Y yo tengo que recoger sus cachitos, y decirle que todo va a salir bien. Que vendrán pronto.
Lo importante es que estén bien.

Vamos a casa de mi tía. Allí esta mi prima, con su hija.
Mi prima le dice a su hija: 'Mira la tía Mimi, ve a darle un beso que está triste'. Y la pequeña lo hace.
Y mi madre vuelve a derrumbarse.
Y la pequeña no sabe qué está pasando.
Y yo pienso en todos los otros niños que no tienen tanta suerte.
Y me derrumbo.

Llegamos a casa.
Mi hermano nos dice que ya es imposible.
Los aeropuertos permanecerán cerrados hasta el Sábado.

JUEVES

Mi madre sigue viendo la televisión cómo una especie de auto-tortura.
Desayuno y cambio de canal. Pero ella vuelve a poner las noticias.
Quiere ver si hay novedades.
No hay novedades.
La gente pregunta si sabemos algo más.
No sabemos nada más.
Ahora mi madre se derrumba por dentro porque ya no le quedan fuerzas para hacerlo por fuera.

Me pongo al ordenador, hay mensajes de mi hermano.
'9:35. Al final nos han podido cambiar el vuelo y salimos desde otro aeropuerto. Estad a las 20:15 en Madrid, no se los digas todavía a mama que se va a volver loca.'
Cómo quiere que no se lo diga.
Hasta yo me vuelvo loca.
Se lo digo.
Se vuelve loca.
Llama a todo el mundo.
Y se estresa, porque tiene que volver a preparar todo.
Y llora, pero está contenta.
Hacía mucho que no la veía llorar de felicidad.
Y eso está bien.

Yo soy una persona muy negativa. Decía que la esperanza es lo último que se pierde, y que al final todo iba a salir bien.
Me alegro de no haber sido negativa por una vez en la vida.





sábado, 12 de marzo de 2016

#4

Angélica Liddell nos presenta un duro texto, cargado de crítica social. Mediante el uso de la voz de distintas mujeres, su intimidad, logra una colectivización, intenta lograr un cambio. Pero, ¿un cambio a qué? Un cambio social, un cambio para las mujeres.
            La 'historia' (que deberíamos llamar confesión) transcurre en un tiempo excepcional (tiempo de ruptura del tiempo en sí mismo), dirigiéndose al público, al lector, dentro del marco social del patriarcado (la casa de la fuerza). En él, Angélica cuenta experiencias de su personaje (y de otros tantos), que tienen que ver con esta situación: con el maltrato, la dependencia, el machismo. La autora no se limita a usar testimonios para relatar los hechos y tratar de transmitir su mensaje, en el texto también hace uso de canciones. Hace un recorrido a través de canciones para ver como con ellas se perpetúa una idea del amor en el que perdura el dolor en el caso de las mujeres, un amor doloroso. Utiliza la música para ver qué roles de género se dan y cómo esto se traduce en la sociedad.  

            Las canciones que podemos encontrar hacen referencia a este tema, por ejemplo la canción Song to the siren. Si prestamos atención a la letra, podemos deducir que se trata quizá de un canto desesperado al amor, a un amor que bien no puedes tener, o que no es correspondido, por lo que causa dolor.
            En clase hablamos sobre que esta canción salía en la banda sonora de Gladiator (lamentablemente, según internet no es así), por lo que podría representar la grandeza del hombre en oposición con otras canciones que rebajan a la mujer  a la condición de sufrir por amor y de hacer lo que sea por el hombre.
            En realidad, esta canción podemos encontrarla en la película The Lovely Bones (Peter Jackson: 2009), que, casualmente, tiene un tema parecido al del texto. Esta película nos relata la desaparición y muerte de Susie Salmon a manos de su vecino. A través de la historia de Susie, vamos conociendo también como este hombre maltrató y mató  a más jóvenes. La película tiene entonces la misma estructura que el texto: utiliza la particularidad de la historia de Susie como una forma de condenar y criticar esta práctica, ya que con su intimidad logra una colectivización con las historias del resto de las chicas asesinadas.  

            Si tomamos ahora en cuenta la canción que viene a continuación, Ne me quitte pas, nos damos cuenta sin lugar a dudas de que se trata de una canción que exalta el amor romántico, pero sobretodo, el dolor que se sufre en este. Siguiendo con la temática del texto, una sociedad inserta en el patriarcado en la que la mujer es el sexo débil, se usa esta canción como ejemplo representativo. De ella podemos deducir que es un canto desesperado a un amor que se puede y no se quiere perder, rebajando a la protagonista a una persona totalmente dependiente del hombre, y que deposita su única felicidad en este, con frases como: 'No me dejes. Yo te ofreceré perlas de lluvia llegadas del país donde no llueve, yo cavaré la tierra hasta después de mi muerte, para cubrir tu cuerpo de oro y de luz.'

            Sin embargo, (y lamentablemente) este uso de la música para perpetuar (intencionadamente o no) esta realidad en nuestra sociedad no es extraño hoy en día. Las letras machistas en las que domina la idea de superioridad del hombre y la idea de mujer como (únicamente) objeto sexual, es muy habitual en las canciones que se pueden escuchar en las discotecas todos los fines de semana: el regueton. 
            No es de extrañar que los jóvenes tengan actitudes sexistas si cada fin de semana se limitan a escuchar este tipo de canciones. No se trata de justificar este comportamiento, pero es indudable que si desde jóvenes se les bombardea con esta música, las ideas que transmite esta música, de un modo u otro se van a establecer en sus mentes, y cuando crezcan, estas ideas pasarán a formar parte de su personalidad. No todo el mundo es igual, ni todas las canciones de regueton transmiten el mismo mensaje, pero basta con leer algunas letras para ver sus intenciones: "Si sigues con esa actitud voy a violarte". Así vemos, como con el uso de la música se trata de perpetuar unas ideas. Al igual que en el texto, se ensalza la figura del hombre, rebajando a la mujer a sufridora.  

            A parte del regueton, el mundo del rap también ha sufrido fuertes acusaciones sobres sus letras altamente violentas y que dañan la imagen de las mujeres. Un ejemplo: el pasado 8 de Enero estaba planeada una actuación del rapero 'Costa' en Ciudad Real. Dicha actuación fue cancelada ese mismo día gracias a la ayuda de diversos colectivos feministas que se pusieron en contacto con el Ayuntamiento para informar del alto contenido violento y machista de sus letras (ya que supuestamente el Ayuntamiento y el organizador del evento desconocían este dato). Atención a algunas de sus letras:

'Ya no eres tu mi puta, puedes vestirte e irte,
ya no te quiero no, ni para escupirte,
olor a vodka y barra, moderna, punki o guarra,
ese toy se cree lo mas y zorra está en la parra.' 

'Dos guarras tatuadas, un hombre, mil jugadas,
enséñame esa mierda y tu zorra mientras mamas,
ya no confío en nada, si quieres roca paga,
tu puta invítame a cenar si luego tragas.'

            Defienden que es arte y reclaman el derecho a la libertad de expresión, ¿pero dónde está el límite? Estas prácticas no se condenan tanto como deberían, y 'creadores' como estos siguen dando conciertos, creando letras con estos mensajes, y la gente sigue escuchándolos, defendiéndolos, defendiendo estas ideas que se van transmitiendo en el tiempo. Perpetuando la figura del hombre como dueño de la mujer, y la idea de mujer como sumisa del hombre.

            Angélica, a través de su texto nos hace reflexionar sobre estas cuestiones, nos hace ver como estamos inmersos en esta sociedad patriarcal casi sin darnos cuenta. Con la ayuda de los testimonios de varias mujeres nos damos cuenta de la realidad de la situación, de que claro que está pasando, y que con canciones como las anteriormente vistas, solo se refuerza esta idea de dolor, daño y muerte para la mujer. De esta forma, perpetúan las ideas que tanto daño hacen, no solo a las mujeres (aunque obviamente son las primeras en sufrirlo), sino a toda la sociedad en su conjunto.